LSSICE

Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico 34/2002 de 11 de Julio

¿Qué es la LSSICE?

Es la nueva Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, que regulariza el registro de las web, el envío de e-mail de publicidad y la venta de productos y servicios por Internet.

Introducción a la Ley

El día 13 de octubre de 2002 entró en vigor la nueva Ley 34/2002 de 11 de julio de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE), con la que se pretende aportar seguridad jurídica a todas las actividades y servicios que se realizan por medios electrónicos como Internet u otras nuevas tecnologías que por sus características no estén contempladas o reguladas por la actual legislación vigente.

La ley entiende como “Servicios de la sociedad de la información” o “servicios”: todo servicio prestado normalmente a título oneroso, a distancia, por vía electrónica y a petición individual del destinatario. El concepto de servicio de la sociedad de la información comprende también los servicios no remunerados por sus destinatarios, en la medida en que constituyan una actividad económica para el prestador de servicios.

¿A quién afecta esta ley?

De la definición anterior se deduce que cualquier empresa que promocione su catálogo de productos o servicios en Internet esta obligada a adaptarse a la Ley, puesto que obtiene un beneficio por la venta de los productos y/o servicios que vende y que a su vez son promocionados por su web en Internet.

Esta ley afecta de forma diferente según el tipo de empresa y las actividades que realiza a través de Internet o las nuevas tecnologías.

Las empresas de servicios de intermediación (acceso y almacenamiento en Internet) tienen una serie de obligaciones encaminadas a poder saber que terminales acceden a que información y de quien son las web y cuando han empezado a ser operativas. Este tipo de adaptaciones van encaminadas a poder demostrar que accesos se realizaron si hay demandas judiciales y la posibilidad de realizar acciones legales sobre web hospedadas en empresas de hosting.

Por lo que hace referencia a las empresas comerciales habituales, las adaptaciones a realizar las podemos separar en tres grupos según las funciones que realicen:

  1. Empresas que tengan una web deben registrarla e informar de los datos de la empresa en la web.
  2. Las empresas que envíen información comercial a través del correo electrónico, deben solicitar previamente la autorización de la persona a la que le envían la información comercial y además el formato de los e_mail enviados deben estar estructurados de una forma determinada con el fin de facilitar la identificación de este tipo de envíos.
  3. Las empresas que vendan productos o servicios a través de Internet deben dar una información previa y clara de todo el proceso a seguir y una vez realizado el proceso de compra deben facilitar una confirmación de ella de una forma preestablecida.

Con todo ello lo que se pretende es que todas las operaciones que se realicen a través de Internet sean claras y concretas, existiendo siempre una empresa fácilmente identificable que es la responsable de todo este proceso.

¿Qué puede pasar?

Se puede incurrir en multas que van de los 900 € a los 600.000 €, a lo que hay que añadir la correspondiente indemnización por los daños ocasionados y el posible cierre de la web.

Por ejemplo:
No comunicar al Registro Mercantil el dominio de la empresa es una infracción leve que tener una multa de hasta 40.000 €.

No comunicar al comprador la confirmación de la recepción del pedido es una infracción grave que tiene una multa entre 40.001 € y 300.000 €.